Calculadoras de construcción
Estima materiales y cantidades para proyectos de obra.
Calcular material va de acertar con la cantidad. Quedarse corto significa otro viaje al almacén a mitad de obra; pasarse significa material que has pagado y del que tendrás que deshacerte. Las calculadoras de abajo van de las medidas a lo que realmente tienes que comprar.
Calculadora de hormigón
Calcula el hormigón de un vertido: volumen puro, volumen a pedir con tu propio margen y sacos enteros, en unidades métricas o estadounidenses.
Calculadora de grava
Calcula cuánta grava necesita una superficie: el volumen y el peso en toneladas métricas y short tons estadounidenses, con una densidad que fijas tú.
Calculadora de azulejos
Calcula cuántos azulejos necesita un suelo o una pared a partir del área, la medida de la pieza y una merma — y cuántas cajas enteras salen de ahí.
De las medidas a la cantidad y de ahí a la compra
Todas las calculadoras de aquí siguen los mismos tres pasos. Primero las medidas: largo, ancho y un espesor o una profundidad de capa. Luego la cantidad que consume la obra: un volumen, un peso, un número de piezas. Y por último la compra, que es el paso que se salta más gente: los sacos y las cajas no se parten, de modo que lo que compras es siempre una versión redondeada al alza de lo que gastas, y esa diferencia conviene verla antes de pagarla.
Todas permiten cambiar entre unidades métricas y estadounidenses. El cambio convierte las cifras en vez de limitarse a reetiquetarlas, así que la misma losa y el mismo suelo siguen siendo los mismos: solo cambian los números en pantalla.
Por qué la densidad decide el pedido
La grava rara vez se pide por volumen: suele servirse por peso, y materiales distintos no pesan lo mismo por metro cúbico. Dos montones con el mismo volumen pueden acabar con pesos y precios muy distintos. Por eso la calculadora de grava pide una densidad, propone algunos valores de una tabla pública de carreteras y te pide indicar si ese dato corresponde a material suelto o compactado. No convierte entre ambos: cuánto asienta un árido depende del material, la humedad y el equipo, y no hay un multiplicador que valga para todo.
El peso se da tanto en toneladas métricas de 1.000 kg como en short tons estadounidenses de 2.000 libras. Son unidades distintas, y ese diez por ciento largo de diferencia se pasa por alto con facilidad en un albarán.
Cuenta la merma desde el principio
Los azulejos se cortan en bordes, esquinas y alrededor de tuberías, y los recortes casi nunca se reaprovechan. Por eso se añade un porcentaje de merma. Una habitación rectangular sencilla necesita menos que una con hornacinas y salientes o con colocación en diagonal. La merma es un campo que fijas tú, porque el valor correcto depende de la estancia.
Debajo hay un segundo tipo de extra que conviene no mezclar con el anterior. Los azulejos vienen en cajas enteras y el hormigón en sacos enteros, y el último rara vez queda vacío al terminar. La merma es un margen que eliges tú; el sobrante de redondear a envase entero te lo impone la tienda. Cada calculadora los muestra por separado, para que veas si otro formato de envase reduce lo que sobra.
Qué calculadora usar
La Calculadora de hormigón muestra el volumen puro de la pieza, el volumen a pedir con tu propio margen y los sacos enteros que salen del rendimiento indicado en el saco. La Calculadora de grava va de la superficie y el espesor al peso, en toneladas métricas y en short tons. La Calculadora de azulejos cuenta las piezas con la merma y las convierte en cajas enteras.
Si primero necesitas la superficie, la Calculadora de metros cuadrados está en matemáticas.
Qué no hacen estas calculadoras
Dan cantidades, no precios, y desconocen el pedido mínimo de tu proveedor. Los formatos de envase los conocen solo porque los escribes tú: el rendimiento por saco y los azulejos por caja son campos que copias del embalaje, no una base de datos de productos. Tampoco valoran la capacidad portante del terreno, el armado, la protección frente a heladas ni la pendiente hacia el desagüe. Si la duda es estructural, corresponde a un técnico y no a una calculadora.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánta merma debo prever en azulejos?
- Depende de la estancia y del despiece, no del azulejo. Una habitación cuadrada con bordes rectos genera poca merma; muchas esquinas, hornacinas, pasos de tubería o una colocación en diagonal generan bastante más. Ajusta el porcentaje a la estancia y redondea hacia arriba: conseguir después la misma partida puede ser difícil.
- ¿Por qué hay que indicar la densidad de la grava?
- Porque la grava se sirve por peso mientras tú mides en volumen. La densidad es el puente entre ambas cosas. Cada árido pesa distinto por metro cúbico, así que sin ese dato el volumen no se puede convertir en un pedido.
- ¿Hormigón en saco o preparado?
- Depende del volumen y de la rapidez con la que deba terminarse el vertido. Las cantidades pequeñas son cómodas en saco; los vertidos grandes salen caros y son duros de amasar a mano, y además deben hacerse de una sola vez. La calculadora da el volumen y los sacos enteros uno al lado del otro, así que se ve enseguida cuándo el número de sacos deja de ser realista.
- ¿Por qué no puedo multiplicar el peso del saco sin más?
- Porque un saco de 25 kg de mezcla seca no da un volumen de hormigón de 25 kg. El agua rellena los huecos entre los granos, así que la mezcla ocupa menos que los componentes secos. El dato que necesitas es el rendimiento — cuántos litros o pies cúbicos de hormigón fresco da un saco — y viene en el saco o en su ficha técnica. Es justo lo que pide la calculadora, con algunos valores documentados como punto de partida.
- ¿Y si la superficie no es rectangular?
- Divídela en rectángulos, calcula cada uno y súmalos. Es mucho más exacto que promediar a ojo y rara vez lleva más de un par de minutos.
- ¿Calculan el coste?
- No. Dan la cantidad en la unidad de pedido, y el precio lo pones tú a partir de tu proveedor. Es deliberado: los precios de material cambian constantemente y varían por zona, así que un dato desactualizado engañaría más que no dar ninguno.
- ¿Sirven para obra nueva y para reforma?
- Sí, el cálculo de cantidades es el mismo. Lo que puede cambiar son los requisitos de cimentación, aislamiento y normativa aplicable, y eso conviene aclararlo con un técnico o con el ayuntamiento.